viernes, 27 de febrero de 2026

Una noche más


 

Pilar salió del hospital por la puerta de urgencias después de un turno de cuarenta y ocho horas. Llevaba sobre su espalda toda la tristeza de los casos que había atendido: dos infartos, un atropello múltiple, una parto difícil que acabó en cesárea... Tomó el paseo marítimo aunque eran las seis de la mañana y apenas amanecía, quería respirar aire y vida antes de llegar a casa, oler la sal del mar e ir deshaciéndose de cada problema que le pesaba. En la primera papelera tiró todas las manchas de sangre, en la segunda las lágrimas de los familiares, en la tercera el dolor envuelto en vendas, porque su casa era el útero a donde volver, el silencio indoloro, la luz que no ataca. Y así se fue limpiando de tristeza mientras caminaba junto al mar. Cuando llegó, se dió una ducha caliente y disfrutó de una cama demasiado grande y demasiado vacía pero con la conciencia tranquila.

jueves, 26 de febrero de 2026

Así era

 



Era amor 
Era dulzura 
Era alegría 
Era comprensión 
Era escucha
Era consejo
Era abrazo 
Era esperanza
Era muchas cosas guardadas en una cajita pequeña que poca gente se atrevió a abrir 

lunes, 23 de febrero de 2026

Cuentos de Eva

 


Eva es mi nieta. Tiene 9 años. Le gusta mucho leer y escribir cuentos como este;


Había una vez un osito que iba paseando solo y triste porque era de un color raro. Era de color rojo.

Iba paseando como si se hubiera caído en un agujero de soledad, hasta que un día se hartó de esa soledad y empezó a buscar a alguien que de verdad le aceptase.

Iba día tras día paseando solo y triste por la calle hasta que se encontró a un erizo que también estaba solo y triste porque no podía dar abrazos a nadie por culpa de sus pinchos.

El osito pensó que era su amigo perfecto porque cuando lo vio no se rió de su color ; así que el osito le preguntó al erizo¿ Quieres ser mi amigo ? Enseguida le dijo que sí pero que por culpa de sus pinchos no podría abrazarlo. Al osito se le ocurrió cortarle los pinchos al erizo y le pareció bien.

Se los cortó y se pudieron abrazar y ser mejores amigos para siempre.


domingo, 22 de febrero de 2026

Cuando te vayas


 

Cuando te vayas, vete con todo y para siempre Vete con tu persona y tu sombra. Con tu olor y tu mirada. Tus abrazos falsos y tus besos de Judas. Llévate también mi dolor y mi vacío. No quiero ir por la vida viendo tu presencia en cualquier otro y en cualquier sitio. Lo nuestro nunca existió, solo fue un sueño que se fue con el sol.


miércoles, 18 de febrero de 2026

Teresa y Miguel


 

Relato corto


Miguel y Teresa


- Hola mi amor, has tardado un poco

- Si, ya sabes cómo está el tráfico y cada vez me cuesta más llegar

- Ay Teresa, tenemos una edad en que todo nos cuesta

- Si Miguel pero ya ves que nunca falto a nuestra cita

- Lo se lo sé. No sabes cuánto te lo agradezco. Esto de estar aquí todo el día solo y sin poder moverme se me hace muy difícil

- Lo entiendo, mi amor. Yo sin embargo tengo una vida muy ajetreada con los nietos casi siempre en casa. Por cierto, te mandan besos y abrazos y te echan mucho de menos.

- Y yo a ellos, ¡ no sabes cuánto !

- Bueno, no te pongas triste que estoy aquí contigo para pasar un buen rato

- Lo sé Teresa. Cuéntame de aquella vecina tan cotilla

- Pues nada Miguel, sigue igual. Lleva la cuenta de quién entra y quién sale. No sé para que pagamos a Fernando si en realidad la portera es ella.

- Jajajaja como eres, chiquilla

- Es que tengo razón. Que si salgo, que si entro, que si donde voy cada tarde a la misma hora... Miguel un sinvivir con esta mujer

- Bueno, ya sabes que está sola y en algo se tiene que entretener

- Pues que haga punto o crochet o crucigramas, que sé yo, pero que haga algo productivo

- Teresa tú no cambiarás nunca. Deja que diga lo que quiera que tú y yo sabemos la verdad.

- Si Miguel, eso es cierto. Sólo tú y yo sabemos lo que pasa

- Bueno amor, ve para casa que ya empieza a anochecer y sé que eres un poco asustona

- Miguel si mañana puedo vengo antes a verte. Espérame, ¿ Vale ?

- Claro Teresa, adónde quieres que vaya si ya sabes que no me puedo mover

- Un beso, amor y cuídate. Aquí te dejo tus flores

- Ten cuidado al salir, ya sabes que la salida del cementerio está un poco oscura.

- Lo sé amor. Hasta mañana. Te quiero Miguel.

- Te quiero, Teresa

lunes, 16 de febrero de 2026

Un poco de luz


 

Por fin llegué a mi sitio, a mi lugar tan esperado. El camino ha sido muy difícil. He caminado demasiado en la oscuridad, golpes, tropiezos y sensación de soledad. Cuando ya me iba a dar por vencida vi una luz al fondo que se acercaba lentamente. Una voz tranquila y suave me dijo al oído: " ven, confía en mí ". No sé por qué me dejé llevar y entonces, al frente, ya todo fue luz y color. Me sentí salvada.

Esto es lo que pasa cuando entras al cine con la película empezada y tiene que venir el acomodador a rescatarte. 

sábado, 14 de febrero de 2026

Que viene la poli


 

Hoy he leído poco, apenas veinte páginas pero con el jaleo de casa no me concentro. Estoy con una novela policíaca de Jo Nesbø, un autor noruego. El libro va todo de encontrar a un asesino al que se le tuerce la cosa y mata al que no es y no al que es, así que tiene que encontrar al otro pero como ya anda dislocao del to mata a cualquier que lo mire con mala cara. El inspector Harry Hole le sigue la pista pero mu de lejos pa hacer más larga la historia. Total que en la morgue le han dicho que un poquito de por favor porque la tienen a tope y ya no dan pie con bola. A to esto, están en Oslo con veinte grados bajo cero y el asesino se ha dejado el abrigo en no sabe donde y no hay ni un puesto de castañas pa calentarse las manos. Que INRI tiene el tío que lleva ya los pies llenos de sabañones y no se puede esconder en ningún sitio. El poli tiene un agujero en el bolsillo del abrigo y ha perdido el móvil y también está desconectado de sus compañeros. Vamos, un laberinto con nombres en noruego donde no distingo entre nombre de persona o calle ni entre ellos, ellas o elles. Cuando lo termine os hago un kocris 

Una noche más

  Pilar salió del hospital por la puerta de urgencias después de un turno de cuarenta y ocho horas. Llevaba sobre su espalda toda la tristez...