Andaba yo en la cocina aviando un potaje de lentejas y poniendo una lavadora a la vez cuando miro de reojo y veo a mí madre con cara seria. Ya me barruntaba yo que algo quería decirme, no sé si de la comida o de otra cosa. Me vuelvo y le pregunto ¿ Mamá que quieres ?. Entonces ella hace como que no me escucha y se sienta en una silla. Bueno, ya me dirás lo que quieres pero tengo mucha prisa y no puedo entretenerme a charlar. Al rato noto que me dan unos golpecitos en el hombro, me vuelvo y ahí está otra vez. Mamá, estoy ocupada con la comida así que dime que estoy haciendo mal y terminamos antes. Pero nada, vuelve a sentarse sin abrir la boca. Ya no puedo más con esa mirada inquisitiva y me vuelvo para decirle que ya está bien, que si quiere decirme algo que lo diga de una vez y todos contentos, entonces me doy cuenta de que ya no está y sigo con mi tarea.
Mi madre falleció hace ya once años.






