Te olvidé en defensa propia. Ya no podía arrastrar el peso de tu recuerdo. Tantos besos que nos dimos se me quedaron clavados en los labios como un anzuelo. Tus brazos me seguían rodeando como alambre de espinos y no tuve más remedio que sacarte de mi mente y mi cuerpo. Y ahora vuelo libre con mi soledad y nos entendemos a la perfección.
domingo, 3 de agosto de 2025
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Cita a ciegas
Pero quién me manda a mí meterme en estos líos !. Y todo por hacer caso a mi amiga Belén que dice que me ve mu sola y quiere emparejarme c...
-
Nadie sabía por qué aquel tipo se empeñaba en cantar la misma canción cada noche. Él sí lo sabía pero no dejaba entrever ninguna emoción...
-
A mí querido Juanan y a mí nos han llamado para ir a la Isla de las tentaciones. Estamos muy contentos porque estamos muy seguros de nuest...
-
El lunes de la semana pasada dimos una clase de pilates estupenda, como siempre, y al salir nos dijo Pilar, la profe,: el próximo día veni...

No hay comentarios:
Publicar un comentario