Ella y yo llevamos meses aquí metidas en esta habitación. No está mal pero el mobiliario no es nada del otro mundo, una cama, una mesa y un par de sillas. Algunos días son más llevaderos que otros, ella es muy insistente y me agobia con su sinsentido. Cuando entra alguien con la comida, se esconde detrás de mí para que nadie la vea pero algún día alguien se dará cuenta y la echará sin contemplaciones y entonces yo, sin mi depresión, podré volver a vivir.
martes, 10 de enero de 2023
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