A veces es bueno dejar de ser madre, abuela y esposa y volver a ser solo novia. Te coges a tu pareja y te vas a algún sitio, no tiene que ser especialmente lejos pero sí lo suficiente para sentirte libre y en otro escenario. Entonces os cogéis de la mano, susurráis tonterías al oído y os soltáis un beso en to los morros aunque sea en plena calle. La gente, por supuesto, mira y piensa que ya no tenemos edad para esas exhibiciones de amor y a ti como que te importa todo un pimiento porque ahora, en ese momento, no tienes sesenta años, tienes veinte, la vida es maravillosa y te sientes feliz y libre. Y eso para una pareja es hasta necesario y carga las pilas a tope. Después vuelves a la rutina donde apenas hay tiempo ni para miraros a la cara.
viernes, 26 de enero de 2024
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