Lo sacaron de su celda al amanecer como hacían siempre con los que iban a morir y por eso, cuando ya estaba junto a la tapia del cementerio se negó a que le taparan los ojos, quería quedarse con esa última imagen del sol apareciendo por el horizonte. Un disco de oro puro como una joya única que luce en el pecho de una doncella. Y así mirándolo fijamente se fue deshecho en sangre y regando aquel trocito de tierra que al siguiente amanecer regarán otros.
lunes, 5 de agosto de 2024
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Mi madre
Andaba yo en la cocina aviando un potaje de lentejas y poniendo una lavadora a la vez cuando miro de reojo y veo a mí madre con cara seria...
-
Ayer anduve por nuestros lugares. Me senté en nuestro banco y miré el mar por las dos. Sentí que de nuevo estabas a mí lado cogiéndome la ...
-
Este año tengo todo planeado para nochebuena. Que sepáis que estáis todos invitados a mi casa. Solamente os quiero pedir unos favorcillos ...
-
Hoy he leído poco, apenas veinte páginas pero con el jaleo de casa no me concentro. Estoy con una novela policíaca de Jo Nesbø, un autor nor...

No hay comentarios:
Publicar un comentario