Vicente era un auténtico pirata, tenía su pata de palo, un parche en el ojo izquierdo y un loro en un hombro. Cada vez que iba a la cantina a tomar ron de cuba contaba unas historias extraordinarias de " sus aventuras " a través del mundo. Solo un pequeño inconveniente le entristecía: vivía en un pueblo de la Mancha y nunca había visto el mar.
miércoles, 9 de julio de 2025
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