Cosas que tiene la vida. Pasé tantos años esperando a mi príncipe azul y lo tenía tan tan cerca que no me di cuenta. Una mañana me levanté y después de una duchita y un café me vestí y me calcé cómoda. Eché a andar junto al mar y poco a poco, a la vez que desplegaba mis alas, me empecé a sentir mejor. Cuando me cansé de andar, me senté en la arena y me dije : tú puedes , tú eres fuerte, tú no necesitas a nadie para ser feliz. Y es cierto. Volviendo a casa me paré en un escaparate y no me vi a mí, me había convertido en mi príncipe azul.
miércoles, 24 de septiembre de 2025
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