Los minutos se deslizan agónicos por el reloj, tan antiguo como el mismo tiempo. Caen al suelo formando un charco que la gente pisa sin darse cuenta, porque van demasiado deprisa buscando objetivos inexistentes para gastar el mínimo tiempo que les queda.
miércoles, 21 de enero de 2026
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Una huida inesperada
¡ Pero quién me manda a mí meterme en estos líos !. Y todo por hacer caso a mi amiga Belén que dice que me ve mu sola y quiere emparejarme...
-
Ayer anduve por nuestros lugares. Me senté en nuestro banco y miré el mar por las dos. Sentí que de nuevo estabas a mí lado cogiéndome la ...
-
Esta tarde, después de comer, he cerrado un rato los ojos y he tenido un viaje astral. Juanan que es muy prosaico dice que solo me he do...
-
T e olvidé en defensa propia. Ya no podía arrastrar el peso de tu recuerdo. Tantos besos que nos dimos se me quedaron clavados en los labi...

No hay comentarios:
Publicar un comentario