Soy sangre de tu sangre, carne de tu carne y piel de tu piel. Los dos somos uno pero sin perder nuestra unicidad de persona, nuestra individualidad de alma. Caminamos juntos llevándonos el uno a la otra o la otra al uno. No pesamos, no anclamos, somos livianos y casi volamos detrás de los sueños respirando el mismo aire, por encima de la tierra, de los árboles y de las nubes. Yo no te dejo caer, tú no me dejas caer tampoco.
sábado, 25 de noviembre de 2023
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Cita a ciegas
Pero quién me manda a mí meterme en estos líos !. Y todo por hacer caso a mi amiga Belén que dice que me ve mu sola y quiere emparejarme c...
-
Nadie sabía por qué aquel tipo se empeñaba en cantar la misma canción cada noche. Él sí lo sabía pero no dejaba entrever ninguna emoción...
-
A mí querido Juanan y a mí nos han llamado para ir a la Isla de las tentaciones. Estamos muy contentos porque estamos muy seguros de nuest...
-
El lunes de la semana pasada dimos una clase de pilates estupenda, como siempre, y al salir nos dijo Pilar, la profe,: el próximo día veni...

No hay comentarios:
Publicar un comentario