Tu vientre caliente contra mi espalda
Tu mano en mi seno
Tu boca susurrante en mi oído
Todo es revuelo de sábanas
La luz de la luna que entra
Tú suspiras
Y yo que te digo:
Chiquillo, échate p'allá con to la caló que hase
Mi mente cada vez se parece más a Venecia, se hunde y las lagunas cada vez son más grandes. Se me olvidan personas que en su momento fuero...
No hay comentarios:
Publicar un comentario