Venid, hermanas, venid
Os necesito
He vuelto a caer y yo sola no puedo con este peso
He llorado lágrimas secas, vomitado sollozos mudos de muchos siglos
Traed vuestros abrazos reparadores, vuestras palabras sanadoras, vuestras cálidas manos
Sé que me entendéis porque todas, en algún momento, sufrimos por lo mismo
Somos hermanas de lucha sin cuartel
Somos hermanas de noches oscuras
Somos esqueletos de danza macabra
Os espero, hermanas, antes de que sea demasiado tarde.

No hay comentarios:
Publicar un comentario